El psicópata es el manipulador por excelencia, gracias a su inteligencia y astucia, consigue enredar a los demás. Para el psicópata lo lógico es la consecución de sus fines.
Puede que hayas visto la película “American Psycho” que fue traducida en algunos países como “Un psicópata americano”. Esta película basada en el libro de Bret Easton Ellis, (ver libro) cuenta la historia de Patrik Bateman un adinerado ejecutivo impecablemente vestido de Armani que en su tiempo libre disfruta matando personas.
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| Hannibal Lecter, psicópata de ficción |
Más allá de la ficción, estadísticamente hablando, un uno por ciento de la población total padece psicopatía. Eso quiere decir que durante tu vida se has relacionado y se va a tener que relacionar con un par de ellos.
¿Cómo es un psicópata?
El psicópata se caracteriza por su falta de empatía, la incapacidad para ponerse en el lugar de otros, la falta de conciencia y remordimiento, la impulsividad, la irresponsabilidad y la irritabilidad. Todos ellos, factores que nos alentarían a mantenernos fuera de su alcance. Si bien otras de sus características son como señala Vicente Garrido en su libro
“El psicópata. Un camaleón en la sociedad” (
ver libro) su habilidad para encandilar, para seducir, su encanto y su fuerza de convencimiento, al principio antes de que sepamos quienes son realmente su presencia nos puede estimular, pudiendo llegar a pensar que nos encontramos ante una persona interesante… es el denominado glamour del psicópata.
El psicópata es el manipulador por excelencia, gracias a su inteligencia y astucia, consigue enredar a los demás. Para el psicópata lo lógico es la consecución de sus fines. Saben la diferencia entre el bien y el mal, conocen las normas y las leyes, pero simplemente no les importa lo más mínimo. Como no les importan el dolor o el sufrimiento que sus acciones pueden causar en los demás, lo único que es relevante es qué van a sacar ellos de sus acciones. Sin arrepentimientos, ni sentimientos de culpa posteriores, sin miedo ni ansiedad… un perfecto depredador.
Según Robert Hare, la psicopatía aparece entre los tres y los cinco años, tanto en familias estables como inestables. Es decir el psicópata puede proceder de cualquier familia. Pero existen distintos grados y no todo psicópata termina convirtiéndose en criminal, aun así, sería preferible no tenerlo ni como jefe, ni como padre, ni como pareja.
¿Se puede curar un psicópata?
La psicopatía no se cura. Al menos hasta el momento no se ha descubierto ninguna terapia eficaz. De hecho, tal y como Robert Hare señala “Se ha intentado todo pero no hay nada que funcione”. Es decir, que desde este punto de vista el panorama es bastante desalentador. Los programas de rehabilitación funcionan al revés para ellos.
Nuestro mayor handicap a la hora de protegernos de un psicópata es nuestra tendencia a pensar que la gente que nos rodea es igual que nosotros. Como dice Robert Hare “tendemos a pensar que la gente es buena, inherentemente buena. Creemos que si les das la oportunidad todo irá bien (…) Y no es así, no es tan fácil”.
Vicente Garrido lo explica de este modo «En cierto sentido los psicópatas juegan con ventaja. Presumen (muchas veces correctamente) que no vamos a creer que en realidad “ellos son así”. Que buscaremos alguna lógica, algo que pueda ayudarnos a caminar por ese sendero de la sinrazón. Pero mientras tanto ellos actúan». Más adelante continua diciendo «el problema no estriba en que el razonamiento lógico este dañado. La lógica existe, aunque sea perversa».
¿Cómo enfrentarse y vencer o destruir a un psicópata?
Más allá de las continuas mentiras, manipulaciones y argucias del psicópata, el problema a la hora de enfrentarnos a ellos es nuestra incapacidad para creer que realmente son así. Que no les importamos en absoluto y que no nos ven más que como meros objetos, instrumentos para conseguir sus fines o saciar sus ansias egocéntricas. El psicópata es demasiado impulsivo, como explica Vicente Garrido “tu mayor ventaja frente a este personaje es tu constancia y tu firmeza. Él es de naturaleza voluble, y no va a matarse por conseguir algo”.
Aunque en definitiva, el mejor consejo es el de mantenernos lo más lejos posible de ellos. Si somos de los que cuando no vemos algo bueno en alguien, seguimos escrutando en búsqueda de esa bondad escondida o seguimos a su lado intentando encontrar la explicación a su comportamiento o el porqué “la vida” les ha hecho así… nos estamos convirtiendo en presa fácil para muchos desalmados, que saben como somos y se aprovechan de esas circunstancias. Y no sólo eso, estamos malgastando un precioso tiempo que podríamos emplear en conocer a otras personas o en ir al cine.
Ahora., observa la televisión y discierne qué personajes públicos se adaptan al perfil de psicópata… y entenderás porque el mundo va como va.
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