¿Alguna vez te ha dicho un
narcisista que el falso, egoísta y manipulador eres tú?
De hecho, este tipo de
personalidad utiliza la proyección y siempre derramará sobre ti realidades
propias que no reconoce. ¿Qué hacer en estos casos?
![]() |
| Cuando un narcisista te dice que eres egoísta |
Si hay un tipo de personalidad
que se especializa en destruir el interior, ese es el narcisista. Todos hemos
conocido a alguien definido por estas malas artes, por esta inusual habilidad
de hacer daño en todos los niveles. Cualquiera que haya sido criado por padres
narcisistas lo sabe, y cualquiera que haya tenido la desgracia de enamorarse de
alguien con este perfil lo entiende.
Porque no podemos olvidar que más
allá de la grandiosidad, de su necesidad de atención y de su capacidad de
manipulación, su solvente eficacia reside en invalidar a quienes le rodean.
Aniquilan las fuerzas e incluso el sentido de la propia identidad. Por eso,
todo sobreviviente de este tipo de vínculo tiene la obligación de remendar cada
fragmento suelto de su autoestima.
Por tanto, es decisivo que los
veamos venir, que sepamos identificar cuanto antes este patrón de personalidad.
Porque si bien es cierto que muchas veces nos llegan deslumbrándonos con su
amabilidad y su innegable carisma, hay detalles y matices que nos deben
alertar. De hecho, una característica que aún los define es su falta de
autoconciencia.
Un narcisista nunca se sentirá
responsable del daño que causa. Además, según ellos, los que actúan de mala fe,
no son ellos, somos nosotros. ¿Por qué pasó esto? ¿Qué hay en sus mecanismos
mentales para hacerlos adoptar una visión tan distorsionada?
Para un narcisista no hay problema
en su forma de ser y actuar. Sus valores y necesidades están alineados con sus
acciones. Aunque nos enfrentemos a un narcisista, nunca se dará cuenta del daño
que nos está causando por su falta de autoconciencia.
Proyección, sintonización del ego
y falta de autoconciencia, la tríada del narcisista
En los últimos años, vemos cómo
el término “narcisista” aparece casi constantemente en un sinfín de
conversaciones y medios. Quizás abusamos de esta etiqueta. Incluso pueden ser
conductas patologizantes que, en realidad, giran en torno al simple egoísmo,
pero no en un estado clínico.
Decimos esto porque el trastorno
de personalidad narcisista no es tan común como pensamos. Es una entidad
psiquiátrica compleja que comúnmente se asocia con ansiedad o depresión.
Además, cabe señalar que este trastorno de personalidad del grupo B es muy
difícil de tratar en terapia.
Una encuesta de la Universidad
Estatal de Florida destaca un dato al respecto. La persona diagnosticada con
esta condición muestra una fuerte resistencia al cambio psicoterapéutico. No
respeta las recomendaciones y crea una dinámica muy negativa con los
psicólogos.
La razón por la que actúan de
esta manera se debe a varios factores, pero hay uno que actúa como un vínculo
general: un narcisista no tiene conciencia de sí mismo y no ve ningún problema
en su comportamiento. Ahora veamos aquellas variables que utilizan para evitar
la rendición de cuentas en sus acciones.
Proyección: cuando la persona
equivocada eres tú
Este perfil de personalidad te
culpará por sus emociones negativas. Esto significa que para un narcisista, el
egoísta eres tú. Eres tú quien lastima, quien miente, quien viola y quien tiene
un problema con el mundo. Pocos perfiles son tan astutos en el mecanismo de
protección psicológica y en esta competencia con los que rechazar las demás
faltas que les son propias.
Si ahora nos preguntamos por qué
utilizan este recurso, la respuesta es sencilla. La proyección es un mecanismo
que les permite evitar la autoconciencia. Si en algún momento asumieran sus
malas artes y esos comportamientos que siempre los alejan de los demás, se
sentirían vulnerables. Y lo último que quiere un narcisista es experimentar
vulnerabilidad.
Egosintonía: yo soy congruente,
el defectuoso eres tú
Hay otra razón por la cual estos
individuos no son dueños ni ven el efecto de sus comportamientos. La sintonía
con el ego define la afinidad que muestra un narcisista con su propia
personalidad, actitud, valores y deseos. Lo que piensa y siente está siempre en
congruencia con lo que hace. ¿Por qué corregir o cambiar algo de su propio ser
si creen que están actuando como deben?
Este es, como uno puede imaginar,
uno de los mayores problemas para las personas con trastorno de personalidad
narcisista. Su carácter les hace sentir bien, y por ello lo que más necesitan
es que los demás refuercen y validen esos atributos. Si no lo hacemos,
obviamente el problema está en nosotros.
Falta de autoconocimiento: No
necesito saber cómo soy, porque soy perfecto
Para un narcisista, el egoísta
eres tú porque nunca hará un viaje a su interior para tomar conciencia de sus
actos. Como nos explicó Daniel Goleman, la autoconciencia es la capacidad de
comprender las propias emociones, fortalezas, debilidades, necesidades y la
capacidad de regular los propios impulsos.
Todos debemos permitirnos en este
ámbito comprender quiénes somos y actuar con acierto, respeto e inteligencia
emocional. Sin embargo, los que giran en torno a trastornos de la personalidad
como el narcisismo o la conducta antisocial carecen de esta habilidad.
Un narcisista nunca verá sus
defectos porque no puede practicar la autoconciencia. Por lo tanto, para
salvaguardar su autoestima y su propia imagen, culpará a los demás de sus
errores, defectos y fracasos. En su universo interior, quien tiene un verdadero
problema eres tú.
Evitemos discutir con un
narcisista, siempre tendrá la sartén por el mango y nos agotará mentalmente.
¿Qué hacer cuando un narcisista
te dice que eres una persona egoísta?
Esto te habrá pasado más de una
vez. Si compartes espacios, relaciones y vida con estos personajes, habrás
vivido esta situación en la que un narcisista te dice que eres el egoísta. Para
saber cómo afrontar esta realidad, te interesará saber lo que revela un estudio
de la Universidad de Washington en St. Louis:
Un narcisista entiende que los
demás pueden verlos de manera menos positiva de lo que les gustaría. Pero su
percepción de sí mismos es tan sesgada que no les importa.
Saben que con el tiempo, la
imagen que dan a los demás se deteriora.
Un narcisista no se ve a sí mismo
como «narcisista», se ve a sí mismo como arrogante. Sin embargo, esta
visión les atrae porque les hace pensar que así están ganando mayor poder.
Sabiendo esto… ¿Qué podemos
hacer?
No vale la pena discutir, pero si
explicar las consecuencias de su comportamiento.
Aquellos que carecen de
autoconciencia y piensan que su forma de ser es válida y positiva no aceptarán
ninguna crítica. Discutir con un narcisista es una pérdida de tiempo. Decirles
cómo son es perder la paciencia. Sin embargo, hay un aspecto que entenderán y
es que con su carácter están condenados a la soledad y al ostracismo.
Un narcisista necesita una
audiencia y personas a las que manipular para reforzar su ego. Poco a poco
dejarán de tener gente en la que confiar y eso es algo con lo que se pueden
relacionar. Pongamos esa realidad sobre la mesa, seamos honestos sobre lo que
les va a pasar.
Dejar atrás a los que sufren no
es egoísmo, es un acto de supervivencia
La vida con la persona con
trastorno narcisista de la personalidad es muy complicada. En caso de ser un
familiar cercano o nuestra pareja, es recomendable recomendar ayuda
psicológica. Intentemos agotar todos los intentos antes de que puedan hacer un
cambio. Sin embargo, como ya hemos señalado, este perfil no siempre practica la
autoconciencia ni ve la necesidad de acudir a terapia.
Ahora, cuando la convivencia se
vuelve insostenible y el sufrimiento alcanza niveles inaceptables, debemos
tomar una decisión. Recordemos que nadie es egoísta en priorizar su bienestar y
seguridad personal. Y a veces, distanciarse de quienes nos hacen daño es un
ejercicio básico de supervivencia. No hay duda de eso.
Más sobre el tema:
Pervertido narcisista: 8 señales de que estás con uno de ellos

