Descubre las palancas que te harán ganar poder con estrategia e inteligencia. Influye, lidera y crece sin corromperte. Conquista con ética y astucia.
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| Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder |
Las primeras suelen coincidir con el concepto de “hard power” (poder duro) y las segundas con el concepto de “soft power” (poder blando). Con matices, las primeras tienen menos calidad ética y las segundas más.
¿Qué palancas te dan poder?
Monopolizar recursos escasos
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El control de los mecanismos de premios y castigos
Avanzar en múltiples frentes
Esta palanca consiste en ejecutar
en paralelo muchas actuaciones para el mismo fin. Si una de las actuaciones se
bloquea o enquista, es posible que otras puedan seguir su curso al no ser estas
advertidas o no encontrar resistencia.
Por eso conviene crear planes de
acción “masivos” donde los objetivos a conseguir se articulen a través de
muchas y diversas iniciativas. Esta palanca fomenta la creatividad, el
conocimiento del terreno y las ganas. Por tanto, en la mayor parte de los casos
su uso se encuadraría más como poder suave.
Actuar primero y con astucia
El contenido de esta palanca
invita a ganar poder a través del diseño y la ejecución de actuaciones que la
persona a la que se quiere imponer la propia voluntad no tenía previstas. El
elemento sorpresa puede hacer que la resistencia sea menor y que la respuesta
sea lenta.
La astucia consiste en elegir un
terreno de juego para esa actuación no prevista que además ponga a la otra
parte en una situación de desventaja estructural. Es decir, en hacer las cosas
de tal manera que la persona a la que se quiere imponer la propia voluntad no
sepa, no pueda o no quiera responder a la actuación realizada sobre ella.
¿Es esta palanca poder duro o
suave? Más bien lo primero, con todas las excepciones que seguro existen cuando
se emplean con astucia medios legítimos para fines nobles. Ver Las 20
leyes de la astucia
Atraer a los oponentes al propio terreno
Esta palanca de poder es también
un clásico que se puede ejecutar tanto a través de enfoques duros como blandos
del poder. Consiste en sumar las voluntades de los oponentes a la propia causa.
La manera blanda de hacerlo es
ampliando los puntos en los que se está de acuerdo a través de una negociación,
o persuadiendo a la otra parte de que puede alcanzar mejor sus objetivos
sumando voluntades.
La manera más común, y típica de
un poder duro, es comprando voluntades y silencio con dinero o con privilegios
arbitrarios. Los estómagos y los egos, cuando tienden hambre, suelen ser
agradecidos.
Deshacerse de los oponentes
Esta es otra de las palancas más
utilizadas a lo largo de la historia. Consiste en quitarse de en medio a quien
ofrece resistencia. También en esta palanca se pueden dar enfoques de poder
duro y de poder blando.
Los enfoques de poder duro
incluyen la desaparición física (tan utilizada por la mafia, las dictaduras, la
delincuencia, etc.) y otras maneras más sutiles como dejar a los oponentes sin
contenido en su trabajo, desprestigiarles, marginarles en la toma de
decisiones, etc. El mensaje para los tibios, cuando se emplean enfoques de
poder duro, es muy claro: o se someten o correrán la misma suerte.
Hay maneras menos reprobables de
deshacerse de los oponentes que son frecuentes en las empresas y que bordean la
frontera entre poder duro y poder blando. Una de ellas es pedir que abandonen
la empresa con el suficiente dinero para acallar sus quejas. Otra es buscar al
interesado nuevas responsabilidades, normalmente ascendiéndole de manera lateral,
con el fin de desposeer a esa persona del poder de resistencia que pudiera
tener.
La elegancia cuando se elige un
enfoque de poder blando está en las formas. Y casi siempre se expresa en no
hacer del tema una cuestión personal sino una cuestión de falta de alineamiento
de esa persona con la cultura y la estrategia.
Evitar el exceso de atención
La discreción permite moverse sin
llamar la atención y, por tanto, creando menor resistencia. El sigilo y el
trabajo en las sombras permite ganar terreno sin que los oponentes sean
conscientes de ello. De manera similar, el no abrir frentes secundarios
innecesarios es parte del mismo concepto que se halla detrás de esta palanca.
El encanto personal
El medio es el mensaje. Las
personas con carisma y capacidad de convicción logran sus objetivos con más
facilidad, ya que hacen más atractivo su mensaje y son más persuasivas.
La fuerza de voluntad
La persistencia fundada en la
fuerza de voluntad es como el agua que erosiona la roca: acaba por vencer la
oposición más dura y resistente.
Construir relaciones con personas que a su vez sean poderosas
Las redes de apoyo y las redes
profesionales ayudan a conseguir los objetivos personales y, por tanto, son una
fuente de poder.
Formular un proyecto atrayente, que concite el que muchos quieran su éxito
Si se ubican los objetivos
personales en un contexto más amplio y atractivo, será más fácil que el resto
de personas lo apoyen.
El autocontrol
Las personas con poder tienden a
padecer los síntomas de la patología del poder. Uno de los síntomas es creerse
por encima del bien y del mal y dar rienda suelta a sus caprichos y excentricidades.
Muchas veces estos excesos son justo la causa de su posterior pérdida de poder.
Por tanto, el autocontrol, el ponerse límites, y la sobriedad, permiten asentar
el poder sobre bases más firmes y acrecentarlo a través de las palancas más
ligadas a la autoritas (la autoridad moral socialmente reconocida).
Como se puede ver las palancas
del poder son múltiples y de distinta naturaleza. El efecto corruptor del poder
está ligado al tipo de palanca que se utiliza para obtenerlo. Quien quiera
ganar en poder y no corromperse ya sabe lo que ha de hacer.
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